Linchamientos: la mano propia

No tengo idea de cómo funcionará en otras partes, pero aquí en Occidente pienso que un linchamiento no es cualquier acto violento, ni la pura respuesta violenta a la violencia: es una construcción simbólica en el plano colectivo cuya violencia primera no impacta sobre la víctima, sino sobre el orden que regula la situación social. En el linchamiento hay una unanimidad y una víctima, y hay la tolerancia de lo violento en el seno de una instancia de excepción. No hay justicia, ni hay estrictamente venganza. Hasta aquí, no hay grandes diferencias respecto del sistema judicial contemporáneo. Lo que lo vuelve incómodo para la sociedad es que la unanimidad en cuestión no es la misma. Quizás convenga preguntarnos en principio,…